Hoja Parroquial

Adviento 2 – A | Profetas de la esperanza

Domingo, 7 de diciembre del 2025

Profetas de la esperanza

Al mundo le fastidian los profetas, pero los necesita. Es la historia de siempre. Todo aquel que anuncia el cambio, anuncia lo nuevo, nos abre a la esperanza, pareciera que nos molesta, nos fastidia y nos inquieta. Es una gran verdad de la historia. Todos los profetas fueron considerados peligrosos. Todos han terminado mal. Sin embargo, gracias a los profetas el mundo puede respirar.

Porque los profetas miran siempre hacia adelante. Los profetas no se quedan en el pasado, sino que su horizonte es siempre el futuro. Y resulta curioso, siempre contemplan que el futuro es mejor, es más bello y hermoso. Y si anuncian la destrucción y la ruina es precisamente para decirnos que algo mejor está por venir.

Isaías es el profeta del Adviento, como fue el profeta del Israel del exilio. El pueblo vive la tragedia del destierro. Vive la dolorosa experiencia de la esclavitud y surge la voz profética de Isaías que nos habla de sus visiones: Isaías todo lo ve y contempla al revés. Ve salir nuevos brotes de los troncos. Las raíces metidas en tierra están brotando y surgiendo vástagos. Hasta se atreve a presentar un futuro maravilloso, donde todo será distinto, diferente.

El mundo necesita de profetas que le hagan ver más allá de las duras realidades del presente. Todos tenemos el peligro de ahogarnos en las desgracias del presente. Todos corremos el peligro de hundirnos en la basura del presente, pero Dios no se deja vencer por las maldades del presente. Dios trabaja para el futuro. Es por eso que Dios siempre envía esos videntes del después, videntes del mañana que nos despierten de nuestros sueños y nos hagan soñar cosas mejores.

Hoy necesitamos profetas de la religión. Estaremos en crisis, pero el Espíritu es capaz de despertarnos a Dios. Hoy necesitamos profetas del matrimonio. Está en crisis, pero sabemos que también esto puede cambiar. Hoy necesitamos profetas de la política. ¿Acaso tendremos que seguir siempre incrédulos de nuestros gobernantes? Hoy necesitamos profetas de la economía. ¿Seguiremos siempre hundidos en la pobreza injusta?

Dios es capaz de decirnos que todo puede ser distinto, que todo puede cambiar. ¿Seremos nosotros capaces de creer a los profetas de un mundo mejor? ¿Tendremos capacidad para esperar a que lo nuevo llegue? Leamos atentos la primera lectura de la Liturgia de hoy.

Caminar en el Adviento

Adviento es camino. ¿Dónde están los caminantes?
Adviento es camino de la Navidad. ¿Eres tú un caminante?
Adviento es espera de la Navidad. ¿Esperas tú a alguien en tu vida?
Adviento es Dios caminando hacia el hombre. ¿Esperas a Dios?
Adviento es Dios ya cerca del hombre. ¿Sientes ya sus pisadas?

Adviento es anuncio de que lo viejo está por pasar.
¿Eres capaz de desprenderte de lo viejo que hay en ti?

Adviento es anuncio de lo nuevo que está por llegar.
¿Eres capaz de abrirte a la novedad de Dios en ti?

Adviento es vida a punto de salir a la luz.
¿Esperas la nueva vida que está para nacer?

Adviento es mirar para adelante.
¿Seguimos mirando aún atrás?

Adviento es profecía de lo nuevo.
¿Sigues escuchando a los profetas de lo viejo?

Adviento es tiempo para gritar “Ven, Señor Jesús”.
¿Sientes ese grito en tu corazón?

Adviento es tiempo de gritar: “¡Queremos un mundo nuevo!”.
¿Te resignas al mundo viejo y gastado?

Adviento es tiempo de vida: “Concebirás y darás a luz un hijo”.

La Navidad no se improvisa

Dios preparó la Navidad durante siglos y la preparó con el anuncio de los profetas y con la esperanza de un pueblo.

Dios no improvisó la Navidad. Lo que se improvisa lleva la señal de lo provisional, lo temporal o que dura poco. ¿Nos pasará con la Navidad lo que nos sucede con nuestros belenes? Los armamos a última hora. ¿Y cuánto duran? Apenas nos visitan los Reyes, desarmamos todos nuestros belenes. La vaca y el buey, junto con el borrico y las ovejas y pastores, vuelven a envolverse y a guardarse en cajas hasta el año siguiente. En un momento borramos los signos de la Navidad.

Por eso Dios no improvisó la Navidad, la preparó, la anunció despacio, nos la fue recordando poco a poco. Y desde que la anunció por última vez a María, aún pasaron nueve largos meses de espera.

María no improvisó la Navidad, la fue haciendo día a día durante nueve meses en su seno y en su corazón siempre disponible a Dios. “Hágase en mí según tu Palabra”.

José no improvisó la Navidad, la fue armando despacito en su corazón, en el misterio de la fe.

¿Y nosotros vamos a improvisar lo que Dios ha preparado durante siglos? La Navidad, si ha de ser lo que Dios quiere, hay que prepararla atenta y gozosamente. Hay que preparar el corazón que es el lugar donde realmente volverá Él a nacer. Hay que prepararla en la familia para que no seamos el Belén que no le quiso dar cabida. Hay que preparar el ambiente con luces que simbolicen las nuevas luces de la fe. Hay que preparar el ambiente que nos rodea para que Jesús no tenga que volver como un desconocido.

Esta vez, todos tenemos que salir a recibirlo. No esperemos al último momento. El momento es hoy, es ya.

Figuras del Adviento

“No juzgará por apariencias”. Afuera los maquillajes de la mentira.

“Habitará lobo y cordero”. Que el lobo que hay en ti se reconcilie con los corderos que hay a tu lado.

“Novillo y león pacerán juntos”. Invita a tu mesa a quienes consideras tus enemigos.

“León y buey comerán paja juntos”. Come algún día con alguien que no te va…

“Brotará un renuevo del viejo tronco”. ¿No pudiéramos hacer algunas pequeñas experiencias?

Toma unos granos de trigo y siémbralos en un macetero. Contémplalos viendo como brotan.

Planta en tu jardín o en el tiesto una pequeña flor. Cada día sé testigo, con tu familia, de lo nuevo que crece en tu mismo hogar.

Tal vez te pueda interesar…

Cuaresma 1 – A | Tentaciones de Jesús

Cuaresma 1 – A | Tentaciones de Jesús

Domingo, 22 de febrero del 2026
– La tentación de deformar la imagen de Dios
– Tentaciones de la Iglesia
– Una tentación muy peligrosa
– Ayunar, ¿para qué?

Domingo 6 – A | Nueva Alianza

Domingo 6 – A | Nueva Alianza

Domingo, 15 de febrero del 2026
– “Cristianos del antes y del después”
– Almas con marcapasos
– “No cambies”
– ¿Dios es grande o pequeño?