Domingo, 11 de enero del 2026
Eso de quitar el pecado del mundo

Sí, eso de un Dios que “viene a quitar el pecado del mundo” nos suena, con frecuencia, a un Dios que “viene a aguarnos la fiesta”. Un Dios que viene a prohibirnos todo aquello que nos gusta. De todos es conocida aquella frase de que para los cristianos todo lo que nos gusta “o es pecado o engorda”.
Juan no dice: “He ahí el Cordero de Dios que viene a privarnos de nuestra felicidad y de nuestra alegría”. Al contrario, nos dice: “He ahí el Cordero de Dios que viene a quitar de nuestras vidas todo aquello que nos impide ser verdaderos y felices”.
“He ahí el Cordero de Dios que viene a quitar…”.
La oscuridad, para iluminarnos con nueva luz.
La mentira, para regalarnos la verdad.
El engaño, para que vivamos en la sinceridad.
El egoísmo, para que vivamos en el amor.
El orgullo, para que vivamos lo que realmente somos.
La división, para que vivamos la comunión de hermanos.
La muerte, para que vivamos la vida.
¿Acaso el pecado nos hace más felices que la gracia? ¿Acaso la infidelidad nos hace más felices que la fidelidad? ¿Acaso la división nos hace más felices que la unión y comunión? ¿Acaso el odio nos hace más felices que el amor? ¿Acaso la guerra nos hace más felices que la paz? ¿Acaso el robar nos hace más felices que el respetar lo ajeno? ¿Acaso el no perdonar nos hace más felices que el perdón generoso?
El pecado es lo que nos destruye como personas.
El pecado es lo que nos desune como hermanos.
El pecado es lo que nos priva de vivir nuestra verdad.
El pecado es lo que nos destruye por dentro.
El pecado es lo que nos hace vivir en la mentira y el engaño.
El pecado es lo que nos priva de la alegría interior.
Tal vez lo que realmente nos impide ver la importancia de un Dios que “viene a quitar el pecado del mundo” esté en el hecho de que aún no hemos tomado conciencia de la importancia del pecado en nuestras vidas y de todo lo que destruye en nosotros. Tal vez no hemos descubierto la verdad del pecado porque no hemos descubierto antes la verdad y el valor de la gracia de Dios. Recién cuando reconocemos la belleza de la gracia, entonces nos damos cuenta de la fealdad del pecado.
Los hijos en verano

Están de vacaciones.
Están, por tanto, relajándose de las tensiones del curso escolar.
El descanso es parte del trabajo.
No somos máquinas, somos personas y estamos llamados al desgaste.
Y los meses de estudio son un desgaste.
Pero estar de vacaciones no significa vivir a la desbandada.
No significa que durante el verano todo es válido y todo se puede hacer.
También en vacaciones tenemos que crecer como personas.
Durante el año tenemos poco tiempo para estar juntos en familia.
¿Estaremos más unidos y juntos en vacaciones?
Durante el año tenemos poco tiempo para hablar padres e hijos.
¿Tendremos más tiempo en vacaciones?
Durante el año tenemos más o menos un ritmo de vida religiosa.
¿Le daremos también vacaciones a Dios en el verano?
Porque muchos jubilan a Dios, igual que a los libros, hasta que comienzan de nuevo el Curso.
¿Es que Dios no nos sirve en vacaciones?
¿Es que Dios nos estorba en vacaciones?
Las vacaciones también deben planificarse.
Hay mucho tiempo libre, pero no significa que debamos perderlo, sino organizarlo para que sea también un tiempo útil.
¿No sería bueno que padres e hijos dialoguen sobre las vacaciones, cómo vivirlas, qué hacer durante estos meses de verano?
Felicidades, amigos

No hace falta que sea tu cumpleaños para que podamos felicitarte.
¿Es que sólo nos felicitaremos cuando cumplimos años, por Navidad, Año Nuevo, Día del Padre o de la Madre?
¿Acaso hoy no es un día suficientemente importante para desearte felicidades?
Felicidades porque hoy es un nuevo día en tu vida.
Felicidades porque hoy puedes vivir la alegría de tu familia.
Felicidades porque hoy puedes soñar nuevas ilusiones.
Felicidades porque hoy puedes pasar un lindo día en la playa.
Felicidades porque hoy puedes amar un poco más que ayer.
Felicidades porque hoy puedes ayudar a alguien que te espera.
Felicidades porque hoy puedes sonreír a tu esposa/esposo.
Felicidades porque hoy puedes jugar con tus hijos.
Felicidades porque hoy puedes hacer feliz a alguien.
Felicidades porque hoy te encontrarás con tus hermanos en la Misa.
Felicidades porque hoy podrás comulgar a Dios en tu corazón.
Felicidades porque hoy escucharás a Dios que te habla.
Felicidades porque hoy puedes sembrar lo que crecerá mañana.
Felicidades porque hoy puedes segar lo que sembraste ayer.
Felicidades porque hoy puede ser un día diferente.
Ya ves.
Cada día hay muchas cosas nuevas.
Cada día hay siempre nuevas razones para ser feliz.
Cada día hay siempre razones para nuevas esperanzas.
Por eso cada día, debiéramos saludarnos no solo con “Buenos días”,
sino también con “Felicidades”.
Deseos para el 2026

Que en este año no hagamos ya más guerras.
Que aprovechemos lo sobrante y lo repartamos a los pobres.
Que recuperemos el valor y la dignidad de todas las personas.
Que en la política:
Nos unamos más y dividamos menos.
Hagamos más y hablemos menos.
Construyamos más y critiquemos menos.
Que en la familia:
Haya más estabilidad conyugal.
Lleguen unidos al final del año los que lo comienzan unidos
Haya más armonía entre todos.
Haya más respeto a las personas.
Haya más alegría y paz entre todos.
Que a nivel personal:
Tengamos más esperanza.
Vivamos con más ilusión y esperanza.
Seamos más sinceros con nosotros y los demás.
Nos valoremos más a nosotros mismos.
Fortalezcamos más nuestra fe.
Vivamos más del amor y en el amor.
Que a nivel de Iglesia:
Nos sintamos más Iglesia todos.
Nos sintamos más solidarios eclesialmente.
La Iglesia viva más cerca de los hombres.
La Iglesia escuche más a los hombres.
La Iglesia sea cada día más misionera.
Que a nivel parroquial:
Sintamos que nosotros somos la Parroquia.
Veamos a la Parroquia como algo nuestro.
Nos comprometamos en los programas parroquiales.
Que nuestras Liturgias dominicales sean más vivas.
Que comencemos el año con gozo.
Que lo vivamos con ilusión y esperanza.
Que nuestro espíritu sea superior a nuestros problemas.
Que nos ayudemos en nuestros cansancios.
Que todos lleguemos felices al Año Nuevo 2026.



