Domingo es Fiesta

Domingo 3 – B | Pescadores de Hombres | IQC2021

“Los haré pescadores de hombres”.

Santo Evangelio según san Marcos 1,14-20

Cuando arrestaron a Juan, Jesús se dirigió a Galilea a proclamar el Evangelio de Dios. Decía: “Se la cumplido el plazo, está cerca el reino de Dios: conviértanse y crean en el Evangelio”.

Pasando junto al mar de Galilea, vio a Simón y a su hermano Andrés, que eran pescadores y estaban echando las redes en el mar. Jesús les dijo: “Vengan conmigo y los haré pescadores de hombres”. Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron.

Un poco más adelante vio a Santiago, hijo de Zebedeo, y a su hermano Juan, que estaban en la barca reparando las redes. Los llamó, dejaron a su padre Zebedeo en la barca con los trabajadores y se fueron con él.

Palabra del Señor.

1.- Padre Clemente, San Juan Pablo II, mientras era Papa, añadió a los misterios del Rosario, los “Misterios luminosos”, ¿verdad?
RESPUESTA: Claro. ¿Y a dónde va tu preganta?

2.- Si mal no recuerdo, el tercer misterio luminoso es el que anuncia hoy el Evangelio: “Se ha cumplido el plazo, está cerca el reino de Dios: convertíos y creed en el Evangelio”.
RESPUESTA: Pues, también es cierto. Ya ves que te estoy dando la razón en todo.

3.- ¿Qué tiene de luminoso este texto?
RESPUESTA: Pues todo. Se trata del gran anuncio de Jesús. Tantos siglos esperando. Y por fin, ya se ha cumplido el tiempo. Ya se ha cumplido la espera. Este es el momento en que todas las promesas se hacen realidad.

4.- ¿Cuál es esa realidad?
RESPUESTA: Ha llegado el tiempo, el momento en el que ya podemos anunciar que el reino de Dios está cerca, mejor ya está caminando. Además, se hace el gran anuncio al mundo: cambiad de horizonte, cambiad de perspectiva. Es la hora de lo nuevo.

5.- ¿Dónde se habla aquí de lo nuevo?
RESPUESTA: Fíjate en el texto: El reino ya está ahí. Es el momento de cambiar de horizonte, ya no es tiempo de quedarnos mirando hacia atrás, hacia la ley, los profetas. Ahora tenéis que convertiros a lo nuevo. Convertid, cambiad vuestro corazón y creed en la novedad del Evangelio. Es el Evangelio el que suplanta ahora a la ley.

6.- ¿Convertirse de la ley al Evangelio?
RESPUESTA: Esa es la gran noticia de Jesús hoy. El tiempo de la espera se ha acabado; el tiempo de la ley, también. Ahora estamos en tiempo de Evangelio. Estamos en tiempos de la buena noticia de Dios. Estamos en tiempo de la nueva gran revelación de Dios y también la nueva revelación del mundo y de la historia.

7.- Digamos que estamos en el punto crucial entre el ayer y el hoy de Dios.
RESUESTA: Estamos en ese término del ayer de Dios y del hombre. Estamos en el hoy o la novedad de Dios y también del hombre. Es como si hoy nos dijesen: “Animo, amigos, que a partir de hoy todo va a ser distinto, todo va a ser diferente, todo va a ser nuevo en el Perú”.

8.- Dígame una cosa. ¿Para aceptar la novedad del Evangelio, para creer en el Evangelio se necesita una conversión del corazón?
RESPUESTA: Una conversión profunda. Conversión de la mente, de los criterios, de la mentalidad. No es fácil renunciar a lo viejo. No es fácil arriesgarnos a lo nuevo. Lo viejo, aunque sea malo, nos da seguridad y lo nuevo nos da demasiado miedo.

9.- Hay un refrán que anda por ahí muy conocido: “Más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer”.
RESPUESTA: Cuánto daño nos ha hecho ese refrán. Preferir quedarse con lo malo, como refugio de nuestras seguridades, a arriesgarnos a lo nuevo, a lo distinto. En esto admiré la ilusión y la valentía del Papa Emérito Benedicto XVI, cuando les dijo a los obispos alemanes: “Creo que todos juntos debemos tratar de encontrar modos nuevos de llevar el evangelio al mundo actual, anunciar de nuevo a Cristo y establecer la fe”.

10.- Oiga, Padre Clemente, ¿qué pasa con los últimos Papas? Su contacto con la juventud los rejuvenece y como si les despertase y entusiasmase…
RESPUESTA: Eso es cierto. Dime con quien andas y te diré quién eres. Cuando nos acercamos a los jóvenes sentimos latir otros problemas, pero también otras ilusiones y otras inquietudes y esperanzas. De ahí que los papas se nieguen a quedar con los viejos modos de anunciar el Evangelio y pida “todos juntos debemos tratar de encontrar modos nuevos”, pero hay en este discurso para mi algo todavía más fuerte.

11.- ¿Cuál?
RESPUESTA: Hablando a los mismos obispos les dijo claramente: “Para la Iglesia, y especialmente para nosotros, los pastores, para los padres y los educadores, los jóvenes son una llamada viviente a la fe”. ¿Te das cuenta? Un Papa que piensa que son precisamente los jóvenes, no los viejos, quienes se están convirtiendo en la Iglesia en revulsivo espiritual, nada menos que en “una llamada a la fe”.

12.- ¿Diría usted que el Evangelio de hoy es una invitación de Jesús a que cambiemos nuestros esquemas mentales y decidamos abrirnos a la novedad de Dios en la historia?
RESPUESTA: No hace falta que lo diga yo. Te lo dice el mismo Jesús: “Algo nuevo está ya en medio de nosotros”. Ya han pasado los tiempos viejos, se han cumplido todos los plazos de espera. Hay que convertirse de lo viejo a lo nuevo. Hay que cambiar. Hay que mirar hacia delante. Hay que creer en la Buena noticia de Dios.

13.- Padre, Jesús pasa de inmediato a la llamada de los primeros discípulos. ¿Tiene esto relación con la conversión y la fe en el Evangelio?
RESPUESTA: Jesús no construye lo nuevo sobre los viejos maestros de la ley, no cuenta ni con los sumos sacerdotes, ni con los escribas, ni con los fariseos. Esos no valen para lo nuevo del Reino y Jesús elige gente nueva, gente que no esté contaminada por lo viejo. No importa si son unos pobres pescadores, unos remiendan redes. Lo que importa es que estén abiertos a la novedad del Reino.

14.- Lo que no entiendo aquí es una cosa. ¿Los llamó dos veces?
RESPUESTA: ¿Por qué dos veces?

15.- ¿No veíamos el pasado domingo a Andrés y Juan seguir a Jesús y quedarse con Él toda la tarde? Y ahora vemos que los llama en el Lago. ¿En qué quedamos?
RESPUESTA: No confundamos las cosas. El pasado domingo hablábamos del primer encuentro de Andrés y Juan con Jesús, pero no fue sino un simple encuentro. Allí no hubo ninguna llamada. Ellos regresaron a Juan aquella misma tarde. Llevaron a Pedro para también lo conociera, pero tampoco Pedro fue llamado.

16.- Quiere decir que la verdadera llamada se da en el Lago…
RESPUESTA: Esta es la verdadera llamada. Recién aquí lo dejan todo y lo siguen y se van con Él. Aquí comienza la historia de todo seguimiento. Aquí comienza Jesús a poner los cimientos de lo nuevo.

17.- Padre a usted Dios lo llamó de muy joven, todavía adolescente. En cambio, a estos cuatro primeros discípulos son ya adultos. Que lo siga un muchacho que vive en la edad de los sueños e ideales se puede entender, pero que lo sigan tan fácilmente hombres ya maduros, ¿no le parece extraño?
RESPUESTA: El seguimiento no depende tanto de la edad del llamado cuanto de la fuerza misma de la llamada. La gracia de Dios cuando toca el corazón hace milagros. Hace que lo que te parecía imposible lo veas como la gran posibilidad de tu vida.

18.- ¿Y esto lo mismo en el joven adolescente que en el hombre maduro?
RESPUESTA: La gracia tiene la misma fuerza en el imberbe adolescente, que en los hombres de pelo en pecho. Es la fuerza de irradiación de Dios.

19.- De acuerdo, de acuerdo, pero el seguimiento de Pedro, Andrés, Santiago y Juan, ¿no le parece algo extraño?
RESPUESTA: ¿Extraño por qué?

20.- Jesús no les da ninguna explicación, simplemente dice que los vio y les dijo: “Venid conmigo” y, ellos sin más, sin pensarlo, sin consulta alguna, sin medir los riesgos, “inmediatamente, dice Marcos, dejaron sus redes y lo siguieron”.
RESPUESTA: Quiero insistir. Cuando Dios llama no podemos entrar a hacer cálculos. No podemos pedir explicaciones. Si para seguir a Dios comenzamos por medir las consecuencias, nunca le seguiríamos porque siempre tendríamos razones para quedarnos donde estamos….

21.- ¿No es esto un seguirlo irreflexivamente?
RESPUESTA: En modo alguno. Uno puede saber y conocer las consecuencias, pero la fuerza de atracción de Dios es más fuerte que el riesgo que asumes. Dios se la jugó entera por nosotros. Nosotros tenemos que jugárnosla entera por él. Ese es el misterio de la fe.

22.- ¿Cuál es ese misterio de la fe?
RESPUESTA: Creer no fiándonos de lo que nosotros pensamos, sino de la confianza que nos inspira el Señor.

23.- ¿Usted nunca tuvo miedo a decirle sí en su vocación?
RESPUESTA: Miedo nunca.

24.- ¿Dudas tampoco?
RESPUESTA: Uno puede tener momentos de inseguridad consigo mismo, pero cuando entran estas dudas es que vemos las cosas más desde nosotros mismos que desde Él. Seguirle así no es ni irracionalidad ni irresponsabilidad, es creer en alguien, es fiarse uno de alguien.

25.- ¿Y no le parece que Jesús escogió como semilla de su grupo de seguidores gente poco preparada, gente sin mayores condiciones? ¿No había otros con más condiciones que unos simples pescadores del Lago?
RESPUESTA: Posiblemente habría gente con más cualidades. Eso es posible. También había muchachos mucho mejores que yo, de familias mucho más acomodadas y, sin embargo, me llamó a mí que tenía más hambre que el perro del arriero, como dicen en mi tierra.

26.- Jesús, de todos modos, no era tonto, se lleva a los hijos y deja al viejo en la barca con sus redes y sus obreros…
RESPUESTA: No llamó al viejo, tampoco a ninguno de los otros obreros. La llamada de Dios es gratuita. Dios llama a los que quiere y cuando quiere. Marcos tiene una frase que posiblemente es todo un símbolismo…

27.- Marcos dice claramente “dejaron a su padre Zabedeo en la barca con los jornaleros y se marcharon con Él”. Así de simple y sencillo. Yo creo que estaban hartos de trabajar y vieron la oportunidad y se fueron…
RESPUESTA: Zebedeo era el padre y, por tanto, símbolo de la tradición, símbolo de la ley. Para seguirlo, Jesús siempre destaca el “dejar a su padre”. Es decir, tienen que romper con el pasado. Ahora solo cuenta lo nuevo. En cuanto a que estaban hartos de trabajar… Tampoco rebajes tanto las motivaciones del seguimiento. La vocación, el seguir a Jesús no puede ser jamás una evasión, un huir de algo. Seguir a Jesús no es escaparse de algo, sino seguir a Alguien.

28.- Padre Clemente, ¿ha perdido fuerza hoy la figura y la persona de Jesús?
RESPUESTA: Yo creo que Jesús sigue siendo el mismo. Aunque también debemos reconocer que la imagen que damos de Él no sea siempre la más adecuada. ¿Por qué me haces esa pregunta?

29.- Porque observo que la Iglesia está muy preocupada de la escasez de vocaciones tanto sacerdotales como religiosas. ¿Es que hoy Jesús no llama? O es que hay más resistencias a seguirle…
RESPUESTA: Jesús sigue llamando siempre. Puede haber más resistencias, pero yo me plantearía el problema de otra manera. ¿Hasta dónde nosotros ofrecemos a nuestros jóvenes una imagen de Jesús suficientemente atractiva? ¿Hasta donde ofrecemos un testimonio de vida religiosa y sacerdotal que atraiga y gane el corazón de los jóvenes? No podemos negar que la crisis de fe salpica hoy todas las estructuras sociales y eclesiales.

30.- Pero si es Dios quien llama, ¿qué importa la vida que vivan los demás?
RESPUESTA: Dios claro que es quien llama y llama a formar parte de estas estructuras religiosas o sacerdotales. Al fin y al cabo, todos somos testigos de las llamadas de Dios. Y todos somos responsables de hacer creíble e inteligible y atractiva esa llamada.

31.- Yo me hago una pregunta y perdone mi sinceridad. ¿No será que los jóvenes de hoy prefieren pescar el pescado de nuestro mar tan rico en pescado, que no dedicarse a pescar hombres?
RESPUESTA: No niego que la sociedad ponga como más atractiva la pesca de la anchoveta que la pesca hombres, pero yo estoy convencido de que el corazón del joven de hoy tiene tanta o más capacidad que la tuvimos otros. El joven busca porque no encuentra. Como dejo el Papa Emérito Benedicto XVI a los obispos alemanes: “Es toda la comunidad la que está llamada a reformarse a fin de suscitar en los jóvenes la alegría de la fe, el amor a la Iglesia y la pasión por el Reino de Dios”.

DESPEDIDA: Amigos, aquella mañana, ninguno de ellos pensó lo que iba a pasar con sus vidas. ¿Sabes tú lo que puede pasar con la tuya si también le sigues?

Tal vez te pueda interesar…

Domingo 6 – B | Jesús cura al leproso | IQC2021

Domingo 6 – B | Jesús cura al leproso | IQC2021

Domingo 14 de febrero del 2021
Mc 1,40-45
Se acercó a Jesús un leproso: “Si quieres, puedes limpiarme”. Jesús sintió compasión, extendió la mano y lo tocó, diciendo: “Quiero: queda limpio”.