Domingo es Fiesta

Pascua 4 – B | Jesús el buen pastor | IQC2021

“Yo soy el buen pastor”.

Proclamamos el Evangelio de Jesucristo según San Juan en el Capítulo 10, versículos del 11 al 18:

Dijo Jesús: “Yo soy el buen Pastor. El buen pastor da la vida por las ovejas; el asalariado, que no es pastor ni dueño de las ovejas, ve venir al lobo, abandona las ovejas y huye; el lobo hace estrago y las dispersa; y es que a un asalariado no le importan las ovejas.

Yo soy el buen Pastor, que conozco a las mías, y las mías me conocen, igual que el Padre me conoce y yo conozco al Padre; yo doy mi vida por las ovejas.

Tengo, además, otras ovejas que no son de este redil; también a ésas las tengo que traer, y escucharán mi voz, y habrá un solo rebaño, un solo Pastor.

Por eso me ama el Padre, porque yo entrego mi vida para poder recuperarla. Nadie me la quita, sino que yo la entrego libremente. Tengo poder para entregarla y tengo poder para recuperarla; este mandato he recibido de mi Padre”.

PALABRA DE DIOS.

1.- ¿Quiere que le diga una cosa? Me siento extraño…
RESPUESTA: ¿Qué ha pasado? ¿Has dormido mal?

2.- ¿Usted no se siente extraño con este Evangelio de hoy rompiendo todo el clima pascual?
RESPUESTA: ¿Y quién te ha dicho que el Evangelio de hoy rompe el clima pascual? Yo creo que encaja estupendamente dentro de este clima de Pascua.

3.- ¿Me quiere decir qué sentido tiene el Evangelio del Buen Pastor dentro de una experiencia de Pascua y de Resurrección?
RESPUESTA: Hasta ahora en estos tres domingos anteriores hemos visto una comunidad pascual inquieta, preocupada, una comunidad que sentía como si le faltase el eje, una comunidad en búsqueda, con miedo, con las puertas cerradas, y Jesús presentándose siempre en medio de ellos, queriendo convencerlos de que Él sigue vivo y está con ellos.

4.- ¿Y hoy qué estilo de comunidad nos presentan?
RESPUESTA: Pues sencillamente hoy Juan nos presenta a Jesús centro de la comunidad, guiando a la comunidad, cuidando a la comunidad, y marcando el tipo de relaciones Él tiene con la comunidad y la comunidad con Él. Que no puede ser una comunidad a la deriva, como ovejas sin pastor, sino por el contrario, una comunidad guiada y conducida por el Buen Pastor que es Él mismo.

5.- Digamos que se trata de una comunidad expuesta a dejarse guiar por distintos pastores, pero que Él es el único y verdadero pastor…
RESPUESTA: Al presentarse Jesús como el verdadero guía de la comunidad, es preciso estar atentos a otros falsos pastores que también pueden aprovechar el momento para querer conducirla. Nunca faltan quienes quieren marcar el camino a los demás y tampoco faltan quienes tratan de aprovecharse de la comunidad para sus propios intereses.

6.- El texto comienza por establecer la diferencia entre los distintos pastores… ¿En qué consiste básicamente esa diferencia?
RESPUESTA: Jesús es bien claro. Los falsos pastores buscan más su propia utilidad, su propio prestigio, velan más por sí mismos que por el bien del rebaño. No están ellos al servicio de las ovejas, sino las ovejas al servicio del pastor. No es el pastor para las ovejas, sino las ovejas para el pastor. Jesús lo expresa con una frase bien comprometedora…

7.- ¿A qué frase se refiere?
RESPUESTA: La verdad del pastor se pone de manifiesto cuando hay que dar cara a las dificultades. Viene el lobo, se mete el lobo en el rebaño, y el primero en escapar es el pastor salvando su pellejo, por más que el lobo mate y destruya a las ovejas.

8.- ¿A qué se debe esta actitud de huida del pastor?
RESPUESTA: Jesús te lo dice, siente que las ovejas no son suyas. Él se siente un simple administrador, un asalariado…

9.- ¿Y cómo se define a sí mismo Jesús como el buen Pastor?
RESPUESTA: Jesús marca unas actitudes que son todas ellas actitudes pascuales, que son las siguientes: el buen pastor comienza por dar la vida por las ovejas. En segundo lugar, entre pastor y ovejas se da un mutuo conocimiento: Él las conoce por su nombre, ellas reconocen su voz y no sólo se preocupa de las que están ya en el rebaño, sino que trata de ir a buscar las que están lejos y abandonadas.

10.- ¿Sabe lo que me está viniendo a la mente?
RESPUESTA: Casi me atrevería a decir que lo adivino, porque vi el libro en tu oficina, estás pensando en Paulo Coelho, en su libro el Alquimista ¿verdad?

11.- Ha acertado. Acabo de comenzar a leerlo y me impresionó aquel diálogo o monólogo que tiene el pastor Santiago cuando dice que cuando se despertó empezó a despertar a las ovejas aún dormidas, pero que se había dado cuenta de que, en cuanto él se despertaba, la mayor parte de los animales también lo hacían. Y añade “como si hubiera alguna misteriosa energía que uniera su vida a la de aquellas ovejas que desde hacía dos años recorrían con él la tierra, en busca de agua y alimento”.
RESPUESTA: Lo lindo es lo que luego añade cuando dice: “Ya se han acostumbrado tanto a mí que conocen mis horarios”. Luego él mismo se pregunta si la cosa fuese al revés, que fuese él quien se había acostumbrado al horario de las ovejas”.

12.- Pero lo lindo es cuando dice que: “Siempre había creído que las ovejas eran capaces de entender lo que él decía”.
RESPUESTA: Y que, por eso mismo, imagínate, “de cuando en vez les leía fragmentos de los libros que le habían impresionado, o les hablaba de la soledad y de la alegría de un pastor, o les comentaba las últimas novedades que veía en las ciudades por las que solía pasar”.

13.- ¿A dónde nos hemos ido?
RESPUESTA: No nos hemos ido a ninguna parte. Creo que aquí se describe la verdad de Jesús el Buen Pastor, y la verdad de todos aquellos que han recibido la misión de pastores de las comunidades de fe. Pastores que ya se han acostumbrado al horario de sus fieles y fieles que se han acostumbrado a los horarios del pastor, para juntos vivir el mismo horario de Dios en sus vidas.

14.- Padre, el pasado domingo, usted dijo algo que a mí se me quedó dando vueltas. Usted dijo entonces que “Jesús no los declaró maestros del perdón y del Evangelio, sino testigos”. Ahora, en este Evangelio, Jesús no se declara tanto maestro cuanto pastor.
RESPUESTA: Lo de maestro se mueve demasiado en las alturas de las ideas, de las doctrinas, que son necesarias, cierto, sino que prefiere la imagen de pastor que habla más de la vida. El maestro está un tanto lejos, en la altura de la cátedra, mientras que la figura de pastor habla de caminar, andar caminos, acompañar, buscar siempre nuevos pastos, y siempre en cercanía con el rebaño. Para mí es una de las más bellas imágenes de todos quienes han sido puestos al servicio de las comunidades.

15.- Padre, usted me contó alguna vez, que antes de entrar al seminario, tuvo que cuidar un rebaño. ¿De aquel entonces qué imagen le trae a usted mejores recuerdos para ahora que como sacerdote también tiene la misión de pastoreo?
RESPUESTA: No lo vas a creer. La imagen que hoy más me viene a la mente es que, con frecuencia, yo me vestía de oveja.

16.- ¿Se vestía de oveja? Oiga, eso no me lo había dicho…
RESPUESTA: Cuando se mataba alguna oveja, se dejaba secar el pellejo entero. Y yo recuerdo que, hacía frío y entonces me ponía encima toda la piel con su lana y metía mis brazos por el agujero de las piernas delanteras. Yo me tumbaba con ellas o ellas se tumbaban conmigo, no lo sé. Esa imagen me viene ahora, por la necesidad de estar cerca de la gente, parecidos a la gente y compartiendo la vida misma la gente. La parábola de Jesús nos lleva por ese mismo camino.

17.- ¿Dónde se nos da a entender, aquí en el texto, esta relación de identidad entre pastor y ovejas?
RESPUESTA: Jesús nos dice: “Yo conozco a las mías y las mías me conocen”. Se trata de un conocimiento personal, nunca nos sentimos tan conocidos como cuando nos podemos llamar por nuestro nombre. Cuando ignoramos el nombre de alguien, lo primero que hacemos es preguntar: “Y ése ¿quién es?”.

18.- Yo entiendo que el conocimiento personal individualizado es uno de los mayores dones de quienes vivimos juntos, pero, leyendo el texto, aquí Jesús les pone a ustedes la barra un poco alta, ¿no cree?
RESPUESTA: Ya veo a donde vas. Si el listón queda alto, pero es también una aventura que Jesús nos quiere hacer correr. Tú estás mirando a lo que Jesús dice ahí hablando del mutuo conocimiento, ¿verdad?

19.- Fíjese lo que dice: “Conozco a las mías, y las mías me conocen, igual que el Padre me conoce y yo conozco al Padre”.
RESPUESTA: ¿Lo has leído bien? Espero te hayas dado cuenta de ese listón tan alto no tan sólo para los que nos sentimos pastores, sino también para las ovejas del rebaño. No es sólo “como el Padre me conoce”, sino que añade “y yo conozco al Padre”. De todos modos, es una imagen estupenda de cómo debiéramos ser nosotros comunidad de creyentes en el resucitado.

20.- ¿Cuál sería ese tipo de comunidad?
RESPUESTA: Entre nosotros pastores y ovejas, ovejas y pastores, debiéramos vivir la misma comunión, el mismo conocimiento y el mismo amor que se da entre el Padre y Jesús y Jesús y el Padre. ¿No te parece maravilloso?

21.- ¿Una comunión de mutuo conocimiento?
RESPUESTA: De mutuo conocimiento y también de muto amor, porque en Dios conocer es amar y amar es conocer. No es un conocernos simplemente mirándonos a la lana del cuerpo, sino un conocernos por dentro, desde nuestra intimidad. Un conocernos por la voz. Un conocer la voz de Dios. Un conocer la voz del pastor. Pero, cuidado, un conocer también la voz de las ovejas. Un conocer la voz de nuestros fieles, que también ellos tienen lengua y tienen voz, una voz que, con frecuencia, no se escucha.

22.- Padre, ¿usted ya conoce por su nombre a todos sus fieles?
RESPUESTA: No me pidas imposibles. Además, con esta memoria tan fatal que yo tengo… Pero ya he encontrado una salida que está dando buenos resultados.

23.- Ah, ahora entiendo…. Usted a todo el mundo le llama “flaco” o “flaca”.
RESPUESTA: Es que si les digo “gorda a una mujer me mata”, pero le digo “flaca” y hasta las gorditas se me estiran la cintura y quedé fenómeno.

24.- Tal y como está estructurada la pastoral, ¿cree usted que es posible conocer a todos sus fieles?
RESPUESTA: Estoy seguro que mi parroquia no es la más grande de Lima. Las hay mucho más grandes y realmente resulta imposible.

25.- Padre, hay un rasgo del buen Pastor que sí me ha resultado preocupante. Dice aquí: “Tengo además otras ovejas que no son de este redil; también a esas las tengo que traer, y escucharán mi voz, y habrá un solo rebaño y un solo Pastor”.
RESPUESTA: Ahí tienes un rasgo típicamente pascual de este texto. Con la Pascua, Jesús pone de manifiesto la universalidad de Dios y la universalidad de su Muerte y Resurrección. Por tanto, la universalidad de la misión de la Iglesia.

26.- ¿Qué nos ha querido decir en concreto?
RESPUESTA: ¿Recuerdas la primera aparición de Jesús por la noche? Los discípulos estaban con las puertas cerradas por miedo a los judíos. Jesús no quiere una Iglesia de puertas cerradas sino de puertas abiertas. Es más, en el campo los rebaños no tienen puertas, tampoco la Iglesia debiera tener puertas para que todos pudieran entrar.

27.- Pero también la puerta de entrada suele ser la puerta de salida…
RESPUESTA: La Iglesia no retiene a nadie por la fuerza. La fe es una opción personal libre. Si alguien estuviese obligado en la Iglesia, no estaría dentro, por más que lo tuviésemos encerrado. Estamos allí donde está nuestro corazón.

28.- ¿Quiénes son esas ovejas que “no son de este redil” y a las que también hay que traer…”
RESPUESTA: Son todos aquellos que algúna vez estuvieron en la Iglesia y la abandonaron, o aquellos que nunca han entrado en la Iglesia, a pesar de conocerla, o aquello que nunca la conocieron de verdad. Pero fíjate bien en el verbo que utiliza Jesús…

29.- “Las tengo que traer”, ¿verdad?
RESPUESTA: Hay dos verbos. Primero dice, “tengo”. Quiere decir, que también los que están fuera le pertenecen, son suyos, también murió por ellos. Por tanto, los que no están dentro no pueden sernos extraños. También ellos son de Jesús y luego dice “también a esas las tengo que traer”.

30.- Me imagino lo que va a decir, que hay que ir a buscarlas.
RESPUESTA: Exacto. No dice que a esas las esperamos, a ver cuando vienen, a ver si se despiertan. Dice que “tengo que traerlas”. Pero para traerlas hay que ir hasta donde ellas están y no se las puede traer por la fuerza, sino invitándolas. Haciéndoles la oferta del Evangelio.

31.- Padre, hoy celebra la Iglesia el Día o Jornada de oración por las vocaciones pienso que es precisamente a consecuencia de este Evangelio del Buen Pastor.
RESPUESTA: Pudiera ser cualquier otra fecha, pero esta del Buen Pastor pienso que es bien significativa, tanto para la invitación que la Iglesia hace a todos, como también por el modelo de pastor que Jesús nos propone.

32.- Padre Clemente, usted conoce el aprecio que siempre le he tenido tanto a usted como cuantos lo han dejado todo por dedicarse a nuestro servicio. En nombre de todos nuestros oyentes, a todos ustedes un sincero agradecimiento. Cuenten con nuestras oraciones. Ojalá lleguemos un día a ser esa comunidad de fe en donde caminamos juntos, buscando cada día nuevos pastos, nuevos campos. ¡Gracias, hermanos sacerdotes!

DESPEDIDA: Y gracias a todos vosotros, nuestros fieles, que con el testimonio de vuestras vidas y vuestras oraciones sois para nosotros un estímulo a seguir creciendo en nuestra entrega al Señor y a nuestras comunidades.

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“El que recibe a un niño como éste en mi nombre, me recibe a mí; y el que me recibe a mí, no me recibe a mí, sino al que me ha enviado”.