Domingo es Fiesta

Domingo 5 – B | La suegra de Pedro y la Misión| IQC2021

“Vamos a otra parte, a los pueblos cercanos, para predicar también allí; que para eso he venido”

Santo Evangelio según san Marcos 1,29-39

En aquel tiempo, al salir Jesús y sus discípulos de la sinagoga, fue con Santiago y Juan a casa de Simón y Andrés. La suegra de Simón estaba en cama con fiebre; se lo dijeron a Jesús y él se acercó, la tomó de la mano y la levantó. Se le pasó la fiebre y se puso a servirles. Al atardecer, cuando ya se había puesto el sol, le llevaron todos los enfermos y endemoniados. La población entera se agolpaba a la puerta. Curó a muchos enfermos de diversos males y expulsó a muchos demonios; y como los demonios lo conocían, no les permitía hablar.

Se levantó de madrugada, se fue a un lugar solitario y allí se puso a orar. Simón y sus compañeros fueron y, al encontrarlo, le dijeron: “Todo el mundo te busca”.
Él les respondío: “Vamos a otra parte, a los pueblos cercanos, para predicar también allí; que para eso he venido”.

Así recorrió toda Galilea, predicando en las sinagogas y expulsando los demonios.

Palabra del Señor.

1.- Y siguen los demonios, los malos espíritus y los enfermos.
RESPUESTA: Como puedes ver, los Evangelios son bien poco triunfalistas. Presentan a Jesús siempre en contacto con las miserias humanas, con el dolor, con el pecado, la enfermedad. A Jesús se le ve poco en espacios cómodos y elegantes, su verdadero mundo es el de la debilidad humana.

2.- El caso es que son también estos débiles los que más se le acercan y le buscan.
RESPUESTA: Y no solo eso, sino que tienen que buscar el momento adecuado para no caer en desgracia de los responsables religiosos. Es sábado, día de sinagoga, y los enfermos tienen que esperar a que se ponga el sol, para ir corriendo a buscarle. Saben que durante el día está prohibido sanar y curar.

3.- Padre, uno siente la impresión de que, la enfermedad es uno de los momentos en los que se siente más la necesidad de acercarse a Dios. ¿Es el dolor un camino hacia Dios?
RESPUESTA: Ciertamente que la debilidad y la carencia, siente la necesidad de una fuerza superior que les ayude. Sin embargo, yo no me atrevería a afirmar que el dolor nos lleva siempre a Dios.

4.- Sin embargo, el Evangelio pareciera indicar que el sufrimiento es un camino de búsqueda de Dios…
RESPUESTA: El sufrimiento puede llevarnos a Dios y puede distanciarnos de Dios. No todos los que sufren buscan a Dios y, hasta diríamos que, hoy, el sufrimiento se convierte con frecuencia en alejamiento de Dios.

5.- ¿En qué sentido el sufrimiento nos puede alejar de Dios?
RESPUESTA: Por una falsa mentalidad sobre Dios y sobre el sufrimiento.

6.- ¿Por una falsa mentalidad sobre Dios y sobre el sufrimiento? ¿Podría clarificarnos un poco esta afirmación?
RESPUESTA: Hemos vivido una espiritualidad cuyas consecuencias comienzan a experimentarse y de una manera bien peligrosa…

7.- No entiendo…
RESPUESTA: Con demasiada frecuencia, para consolar a los que sufren, hemos acudido a la consabida frase: “Tranquilo hijo, es voluntad de Dios”. “Dios te envía este sufrimiento para purificarte”. Y claro, con esa mentalidad, hacemos a Dios responsable de nuestros sufrimientos, de nuestros males y de nuestras desgracias.

8.- Eso lo hemos escuchado siempre y eso es lo que ustedes nos han predicado.
RESPUESTA: En vez de buscar las verdaderas causas del dolor humano, hemos preferido consolar al que sufre culpando a Dios de su dolor. ¿Si es voluntad de Dios…? ¿Qué, vives en la pobreza? Acéptala como la voluntad de Dios que te ama mucho y quiere purificarte. En el cielo tendrás la recompensa. Siempre es más fácil remitir a la felicidad del cielo que hacer felices a los hombres aquí en la tierra.

9.- ¿En qué quedamos? ¿Quiere o no quiere Dios que suframos?
RESPUESTA: Dios no quiere el sufrimiento de sus hijos. Dios no los hace sufrir, sólo los hombres nos divertimos haciendo sufrir a los demás.

10.- ¿Y entonces qué lugar ocupa Dios en el sufrimiento de sus hijos? ¿Sirve para algo Dios cuando sufrimos?
RESPUESTA: La gran pregunta ante el dolor no es porqué me envías esto, sino, ya que tengo que sufrir, ¿qué esperas de mí en medio de mi dolor? Es decir, el hombre aún en medio del sufrimiento tiene que buscar la voluntad de Dios.

11.- ¿Y cuál es la voluntad de Dios con el que sufre?
RESPUESTA: La voluntad de Dios es que, si estamos enfermos, nos curemos, que busquemos al médico que nos sane y hagamos lo posible para sanarnos. Que si vivimos en la pobreza busquemos los caminos para llegar a una condición económica en la que podamos llevar una vida digna y humana.

12.- ¿Y si no conseguimos superar la enfermedad y la pobreza?
RESPUESTA: Que entonces seamos más fuertes que nuestra condición humana y no nos desesperemos y que no perdamos la confianza y el amor para con él.

13.- Ahora comienzo a entender porqué esa filosofía existencial se ha centrado tanto en el sufrimiento humano, sobre todo en el sufrimiento de los inocentes, y, con frecuencia, terminaba en una especie de ateismo…
RESPUESTA: La gran pregunta de la filosofía y la novela existencial se centró mucho en el sufrimiento de los inocentes. La gran pregunta era por qué Dios permite esto.

14.- ¿Y qué otra pregunta quedaba?
RESPUESTA: En vez de preguntar por qué Dios permite esto o lo otro, debiéramos preguntarnos, qué hacemos nosotros para que esto no se dé. ¿Por qué permite Dios que hoy haya tantas violaciones de niños? ¡Como si Dios fuera el responsable! ¿No será mejor preguntarnos qué nos está pasando a los hombres para caer tan bajo y para comportarnos tan a lo salvaje? Algo nos está sucediendo y que depende nosotros.

15.- Sin embargo, Padre, el dolor, la enfermedad, el sufrimiento suele ser uno de los momentos en los que más rezamos a Dios…
RESPUESTA: De acuerdo. Porque es entonces cuando más necesitamos de su ayuda para no hundirnos más. Siempre necesitamos una palabra de aliento.

16.- Lo extraño en este texto de Marcos es que mientras la gente le buscaba Jesús se retira a un lugar descampado para orar. ¿No le parece contradictorio?
RESPUESTA: No. Jesús es consciente que las curaciones que ha realizado han despertado unas ilusiones y esperanzas mesiánicas equivocadas. En el fondo, siente que están pensando en Él como un líder. Jesús no cae en esas trampas, no quiere que se deforme su imagen y su misión. Por eso calladamente se retira.

17.- Pero se retira incluso sin que se enteren sus discípulos que luego lo vuelven a encontrar.
RESPUESTA: También ellos están cayendo en la misma mentalidad del triunfalismo. Jesús quiere demostrarles lo contrario, también a ellos les encanta ver cómo la gente admira a Jesús, lo siente como un algo especial, se contagian también ellos, y de pronto sienten que Jesús ya no está, que se ha ido.

18.- Pero cuando lo encuentran le recriminan porque “todo el mundo le busca” y él huye…
RESPUESTA: Ahí ve Jesús cómo también ellos están contagiados del mismo falso concepto o idea que la gente se está formando de él. Y también ellos tienen que cambiar de mentalidad.

19.- Padre, usted decía en el saludo que Jesús no quiso ser propiedad privada de nadie. Que Jesús no quiso nunca ser edición de bolsillo que cada uno pudiera apropiarse de él. ¿Qué quiso decir con esto?
RESPUESTA: Jesús siente que la gente entusiasmada lo quiere retener. La gente no quisiera que los dejase, sino que siguiese con ellos. Una manera de adueñarse de Él, de hacer una especie de propiedad privada de solo los de Cafarnaún.

20.- ¿Y era malo este deseo?
RESPUESTA: No sólo era malo, sino que era deformar su misión. Jesús no vino para ser propiedad de nadie, sino propiedad de todos. Jesús no vino a anunciar el Reino a unos cuantos privilegiados. Jesús vino para todos.

21.- ¿Y cómo lo expresa Jesús?
RESPUESTA: La respuesta de Jesús está bien clara ahí en el texto. “Vamos a otra parte, a las aldeas cercanas para predicar también allí: que para eso he salido del Padre”. La razón de su venida al mundo, la razón de su Encarnación es para predicar y anunciar a todos el Evangelio de Dios.

22.- Es curioso el texto de Marcos…
RESPUESTA: ¿Qué tiene de curiosidad para ti?

23.- El clima de la gente se mueve en torno a la sanación y curación de los enfermos, pero Jesús habla de “ir a las aldeas cercanas para predicar también allí”.
RESPUESTA: Jesús sana y cura a los enfermos como un signo de los poderes y virtudes del Reino. Pero la verdadera misión de Jesús no es la de un médico ambulante, sino la de predicador. La palabra, el anuncio de la Palabra es su verdadera misión.

24.- Padre, déjeme plantearle unas inquietudes. ¿Cómo aplicar todo esto hoy a la Iglesia, a los cristianos?
RESPUESTA: Es que en realidad nosotros tenemos que leer el Evangelio en el pasado, pero desde hoy. De lo contrario, nos quedamos en el ayer y nosotros lo necesitamos hoy. Yo lo resumiría en los siguientes términos. Primero, la Iglesia no puede vivir de los sensacionalismos. Segundo, la Iglesia tiene que sanar las heridas humanas, pero por encima de todo, tiene que anunciar el Evangelio. Y, tercero, la Iglesia tampoco se puede dejar acaparar por unos pocos, también ella es para todos los hombres.

25.- La Iglesia no puede vivir de sensacionalismos. ¿A qué se refiere?
RESPUESTA: Los grandes aplausos no nos hacen más Iglesia. Los grandes triunfos sociales no nos hacen más Iglesia. Las grandes aprobaciones sociales no nos hacen más auténticos.

26.- ¿Está usted pretendiendo una Iglesia desconocida o escondida?
RESPUESTA: No. La Iglesia es un sacramento de salvación. Por tanto, algo visible. Pero una cosa es la presencia viva del Evangelio y otra muy diferente las reacciones de la sociedad de cara a la Iglesia.

27.- ¿Estaríamos diciendo que una Iglesia pequeña sería más Iglesia?
RESPUESTA: No estoy hablando de una Iglesia grande o pequeña. Estoy hablando de una Iglesia viva. Vivo puede ser un solo grano y muerto puede estar un gran árbol. Estoy hablando de que la Iglesia tampoco se deje atrapar por lo que la gente quisiera. La verdad de la Iglesia no está en lo que los hombres piensan de ella, sino lo que ella transparenta de Evangelio.

28.- Usted ha dicho que la Iglesia tiene que sanar las heridas de los hombres, pero que su verdadera misión es el anuncio de la Palabra.
RESPUESTA: Eso es claro. El anuncio es la verdadera misión de la Iglesia. Ahora bien, el anuncio no solo se hace con la palabra, sino también con la acción el compromiso. Diríamos que ni palabra sola, ni compromiso solo o, mejor aún, pudiéramos decir que el compromiso hace más creíble la palabra o anuncio.

29.- Siento que hoy a la Iglesia se le pide más el compromiso social que el anuncio de la Palabra.
RESPUESTA: No estoy tan seguro. Ciertamente se pide una Iglesia comprometida, pero también una Iglesia anunciante. La Iglesia se ve, con frecuencia, entre dos frentes: entre los que sólo quieren el compromiso y entre los que sólo quieren el anuncio. Existen los dos extremos. La Iglesia es una y como tal no puede dividirse, tiene que comprometerse anunciando o anunciar comprometiéndose.

30.- Como Jesús, ¿también la Iglesia tiene el peligro de ser acaparada por unos pocos, poniendo fronteras a su misión universal?
RESPUESTA: Ese es un peligro constante para la Iglesia. El peligro de sentirse bien en este ambiente y el peligro de sus fieles de querer tenerla en propiedad personal. Este es el gran peligro de muchos creyentes. Creen y se siente dueños de su fe, pero no sienten la necesidad de compartirla con los demás.

31.- ¿También la Iglesia debiera dejar ciertos ambientes y decir como Jesús “vámonos a las aldeas vecinas”?
RESPUESTA: Yo no digo dejar o abandonar. Pero sí, no dejarse acaparar por este o aquel grupo. Las comunidades siempre necesitarán de alguien que las anime. Pero mientras existan comunidades que no tienen nada, creo que muchos debiéramos emigrar. Desinstalarnos y hacernos más peregrinos más itinerantes.

32.- Bueno, Usted ya dejó su propia Iglesia y se vino a Latinoamérica…
RESPUESTA: Pero el peligro sigue porque también aquí puedo instalarme y olvidarme de los olvidados. No creas que con frecuencia me asaltan las dudas. Uno ya va siendo demasiado viejo para emprender nuevas aventuras, pero aún así tengo miedo de refugiarme en la edad y desoír al Espíritu.

33.- ¿Aunque la gente lo busque como buscaba a Jesús?
RESPUESTA: También me buscaban cuando vine al Perú. Uno no es indispensable en ninguna parte. Todos somos necesarios. Nadie indispensable. Los más importantes son siempre aquellos que carecen de todo. Aquellos que aún no han oído la buena noticia del Evangelio. De algo sí me arrepiento, de haberme instalado demasiado y ser menos misionero itinerante.

DESPEDIDA: Bueno amigos, está bien acudamos a Jesús pidiéndole nos ayude a solucionar nuestros problemas. Pero mejor si acudimos a Él para escuchar su Palabra. Que el Señor os bendiga a todos.

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