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Pascua 5 – C | Un mandamiento nuevo

“Les doy un mandamiento nuevo: que se amen unos a otros;
como yo los he amado”

Proclamamos el Evangelio de Jesucristo según San Juan en el Capítulo 13, versículos del 31 al 33 y del 34 al 35:
Cuando salió Judas del cenáculo, dijo Jesús: “Ahora ha sido glorificado el Hijo del hombre, y Dios ha sido glorificado en él. Si Dios ha sido glorificado en él, también Dios lo glorificará en sí mismo: y lo hará muy pronto. Hijos míos, ya no estaré mucho tiempo con ustedes. Les doy un mandamiento nuevo: que se amen unos a otros; como yo los he amado. En esto reconocerán todos que ustedes son mis discípulos: en el amor que se tengan unos a otros”.
PALABRA DE DIOS.

1.- Padre Clemente, así de frente, sitúenos a todos un poco en este Evangelio, porque creo que muchos, comenzando por mí, nos sentimos un poco como desubicados.
RESPUESTA: Pongámoslo así de fácil. Volvemos al ambiente de la última cena, que es un ambiente eclesial de celebración de la Eucaristía. El punto de partida es la salida de Judas del cenáculo comino de la entrega de Jesús. En un segundo plano, se siente como un alivio en el ambiente y a Jesús que hace una lectura de la traición y de su muerte. En un tercer plano, señala las consecuencias eclesiales de su muerte, para finalmente presentarnos el verdadero signo del Reino.

2.- Alguien diría que la mesa está servida, pero demasiadas cosas para digerirlas tan fácilmente…
RESPUESTA: La mesa no la he servido yo. A mí sólo me ha tocado presentar y ponerle nombre al menú.

3.- Leyendo este Evangelio uno siente como que la presencia de Judas creaba un clima pesado en el ambiente y que su salida fue como una especie de descongestión del ambiente…
RESPUESTA: Es cierto. La presencia de Judas cargaba de tensión el ambiente y el mismo corazón de Jesús, por mucho que tratase de disimular la realidad que se estaba tramando, tenía que estar sumamente cargado de preocupación. No resulta fácil sonreír cuando tienes delante de ti a alguien que, en el corazón, ya te ha vendido. Y sabes que no está contigo, que no es de los tuyos…

4.- ¿Tanto puede influir una persona en un ambiente?
RESPUESTA: Cada uno puede ser fuente de alegría o de tristeza. Cada uno puede ser fuente de ilusión y esperanza y también de desilusión y frustración. Uno solo puede rebajar el ambiente en todo orden de cosas.

5.- Padre, decía usted que luego que Judas se salió, el ambiente como que se descongestionó y retornó a su normalidad.
RESPUESTA: El texto de Juan refleja un trasfondo sicológico tenso. Revela a un Jesús como contenido, con unos sentimientos controlados, como quien no se siente a gusto. De ahí que diga que nada más salir Judas, se le suelta a Jesús el corazón.

6.- Si le he entendido bien, Jesús hace una lectura de lo que está sucediendo y va a suceder. ¿Podía explicarnos un poco lo que quiere decir con esto?
RESPUESTA: Nada más salir Judas, a Jesús como que el corazón se le esponja, se le abre y entra en una especie de experiencia espiritual de todo lo que está por suceder.

7.- ¿Cómo lee Jesús esa experiencia?
RESPUESTA: Como un momento de glorificación.

8.- ¿Momento de glorificación lo que iba a ser un momento de traición?
RESPUESTA: Resulta realmente interesante, cómo Jesús por encima de todo el entorno doloroso de la traición y de la muerte es capaz de leer lo que hay por detrás de todo eso.

9.- ¿Qué hay realmente por detrás?
RESPUESTA: La glorificación de sí mismo y la glorificación del Padre. Lo que para todos son señales de muerte, para Jesús son señales de vida. Lo que para todos son signos de derrota y de hundimiento, para Jesús son momentos de máxima glorificación de sí mismo y de plena glorificación del Padre.

10.- Padre, hace falta buena vista para poder ver lo que no se ve o mejor dicho para ver lo contrario de lo que se ve.
RESPUESTA: Las cosas tienen muchas lecturas. Todo depende con qué corazón las leemos. Unos leen la vida en clave de muerte, mientras que otros son capaces de leer la muerte en clave de vida.

11.- ¿En qué sentido Jesús lee esos momentos y esas horas que le esperan, como momentos de glorificación de sí mismo y como glorificación del Padre?
RESPUESTA: Hay una frase popular que tiene mucho de filosofía: “Dios escribe derecho con líneas torcidas”. ¿Qué entendemos cuando decimos esto?

12.- Yo entiendo que aún en las situaciones difíciles y negativas, Dios puede sacar provecho de todo.
RESPUESTA: Exacto. Es lo que sucede en estos momentos con Jesús. Judas, decepcionado, lo va a entregar. Jesús contempla esta entrega como una manera de llevar a cabo la obra del Padre, como la manera de realizar los planes salvíficos del Padre. ¿Y la mayor gloria de Jesús cuál es?

13.- Realizar el proyecto para el cual se encarnó y vino al mundo, supongo yo…
RESPUESTA: Perfecto. Y, por tanto, realizar ese proyecto, llevarlo hasta el final es la mayor gloria y glorificación para Jesús.

14.- ¡Por qué caminos…!
RESPUESTA: Los caminos son los de los hombres, pero Dios puede llevar a cabo su obra de salvación, incluso por los caminos absurdos de los hombres. Esto es lo que a nosotros nos cuesta entender. Nosotros buscamos la lógica. Y la lógica de Dios suele ser ilógica para nosotros. Nosotros pensamos que sólo por los caminos limpios se llega lejos. Y con frecuencia nos vemos precisados a andar por caminos embarrados.

15.- No es fácil ver que todo va mal, y pensar que todo anda bien. No es fácil sentir que a uno todo le sale mal y creer que esos son caminos para algo mejor…
RESPUESTA: Nadie está hablando de fácil o difícil. Esos son términos nuestros. Nosotros buscamos siempre los caminos fáciles, pero con frecuencia nos vemos obligados a caminar por caminos difíciles y, a veces, hasta absurdos. Saber descubrir futuro ahí es solo de quienes saber mirar lejos y mirar más alto que la realidad.

16.- Usted dice que la traición de Judas y su consiguiente prendimiento y todo lo que luego le seguirá en el camino de la Pasión, es una manera de que Jesús sea glorificado, pero aquí se añade que también es glorificado el Padre. ¿Se puede saber cómo es glorificado Dios en la traición, pasión y muerte de Jesús?
RESPUESTA: Si Jesús es glorificado porque está llevando a cabo la obra encomendada por el Padre, el Padre es también glorificado porque ve realizada su obra, realizados sus planes de Salvación.

17.- ¿No es esto una especie de apología del mal, del sufrimiento y del dolor? Dicho de otra manera, ¿no es esto buscar el bien a través del mal?
RESPUESTA: Un momento. Una cosa es buscar el bien mediante el mal y otra cosa es ser capaces de lograr el mal, incluso de situaciones malas. Ni el Padre ni Jesús buscaron que el corazón de Judas fuese tan falso, ni tampoco buscaron que lo condenaran a la cruz. Lo original de Dios y de Jesús fue el ser capaces de llevar a cabo la salvación incluso a través de las obras malas de los hombres. No salvamos devolviendo mal por mal, sino venciendo el mal con el bien.

18.- La segunda parte del texto, ¿cómo empalma con lo anterior? Diera la impresión de ser dos textos pegados artificialmente. ¿No siente usted esa misma experiencia?
RESPUESTA: Aquí sí debo disentir de ti. Al contrario, creo que tiene una gran lógica.

19.- ¿Nos puede indicar cuál es esa lógica?
RESPUESTA: La salida de Judas es la salida del traidor, es la hora del desamor. El desamor nos lleva siempre a utilizar a los demás como objetos que se usan, se venden y se compran. Jesús les viene a decir que ese no es el camino del Reino, que el desamor no construye ni el reino ni tampoco una sociedad fraterna, que lo que construye el Reino de Dios y una sociedad humana justa y fraterna es el amor.

20.- Al darnos Jesús ese mandamiento del amor fraterno, precisamente en ese momento en el que aparece la debilidad del corazón humano, ¿no le parece que a Jesús se le pasó la mano?
RESPUESTA: ¿Me quieres decir en qué cosa se le pasó la mano a Jesús?

21.- Acaba de vivir la pobreza del corazón de Judas y es consciente de que los que quedan tampoco miden muy alto, y les propone como medida del amor, su mismo amor. Porque Jesús no sólo les dice que se amen, sino que expresamente les dice: “Como yo os he amado, amaos también entre vosotros”.
RESPUESTA: A eso se llama tener fe en el corazón humano. A eso se llama fe en el hombre. Ser capaz de seguir creyendo en el hombre a pesar de las terribles debilidades de su corazón. Jesús contempla el corazón de todos ellos tan pequeño y, a la vez, es capaz de contemplarlo tan grande, tan enorme que es capaz de amar como él mismo nos ama. ¿Te imaginas cómo piensa Dios de nosotros? Nos ve tan débiles y a la vez tan fuertes.

22.- Pero, Padre, hablando así entre nosotros, ¿usted cree que realmente nosotros podemos amar como Dios ama?
RESPUESTA: Hablando así entre nosotros, ¿quieres que te diga la verdad? Pues sí. El hombre tiene la capacidad de amar como él mismo es amado. La verdadera medida de nuestro amor es cuánto hemos sido nosotros amados. Dios no nos pide que amemos más que Él, sino que amemos como Él. Que no amemos más de lo que somos amados, pero sí tanto cuanto Él nos ha amado.

23.- Admiro su optimismo…
RESPUESTA: Pues yo admiro el optimismo de Dios sobre ti y sobre mí. De ahí que la primera experiencia fundamental del cristiano y del creyente sea precisamente la de sentirnos amados. El problema que tenemos es que nos han sembrado más miedo a Dios que experiencia de su amor y esto me parece a mí gravísimo. No hay mayor deformación de Dios en el corazón humano que enseñarnos a verlo con miedo.

24.- De alguna manera podremos rectificar todavía esa deformación que todos hemos sufrido de Dios en nuestra educación.
RESPUESTA: Pero para ello necesitamos creyentes que de verdad han descubierto que su vida es amada. Acabo de escuchar una frase que a mí me parece esencial en nuestra experiencia. Alguien decía: “Dios me acepta como soy, pero me sueña superior de lo que soy”. Tenemos que recuperar esta experiencia fundamental de Dios para recuperar también así nuestra actitud fundamental en la vida, la actitud del amor, del amor a todos, y del amor como Él nos amó.

25.- El caso es que Jesús termina sus confesiones con una afirmación bien comprometedora, fíjese lo que dice: “La señal por la que conocerán todos que sois discípulos míos será que os amáis unos a otros”.
RESPUESTA: ¿Y no te encanta esa afirmación de Jesús?

26.- Encantarme, claro que sí. Pero que nuestra identidad esté precisamente en el amor…
RESPUESTA: Esto es lo que nos distancia y nos diferencia de todos los demás. La verdadera diferencia entre nosotros no está en lo que tenemos, sino en si amamos. Aquí está precisamente el gran reto y desafío para todo cristiano y para la Iglesia entera.

27.- ¿En qué sentido está aquí el reto y el desafío para el cristiano y para la Iglesia?
RESPUESTA: El verdadero signo del cristiano no está en los puestos que ocupamos, no está en los títulos que tenemos, no está en el prestigio que la Iglesia tenga ante los hombres. Al cristiano y a la Iglesia se nos conocerá en si amamos o no amamos. El resto es paja. El resto es humo.

28.- ¿Quiere usted decir que fuera del amor auténtico, no tenemos ningún otro signo que nos identifique ante el mundo?
RESPUESTA: En primer lugar, no soy yo quien lo digo, es Jesús mismo y en un momento clave de amor en su vida. Si no somos testigos del amor de Dios, ni los cristianos ni la Iglesia significan nada. Si no se nos reconoce por el amor, en el resto somos como todos los demás. No nos equivoquemos, no son nuestras ideas, ni nuestras teologías, ni nuestros exhibicionistas los que nos identifican, para Jesús sólo por el amor podrán identificarnos.

29.- Con esto, la Iglesia tiene claro el camino o los caminos de su actualización y de su reforma diaria. Bastaría que aprenda a amar…
RESPUESTA: Discúlpame, pero como dice San Pablo: “Si no tengo amor, nada soy”. Si queremos reformar la Iglesia inyectémosle amor. Todas las demás reformas no son sino parches y pinturas de fachada.

30.- Pero tampoco valdrá aquí cualquier amor…
RESPUESTA: Ah claro. También aquí hay que decir que o amamos como Él nos amó, o estamos de sobra. La Iglesia no es una institución para perpetuar a Dios entre los hombres, esa era la institución que mató a Jesús. La Iglesia es ante todo una comunidad de amor. Una institución sin amor, mata la vida. Es el amor el que tiene que dar vida a la institución, no la institución la que mate el amor. Y esto a todos los niveles: tanto dentro de la Iglesia como hacia fuera de ella.

31.- En los últimos años se ha hablado mucho de reforma de la Iglesia, aggiornamento de la Iglesia. Pero uno siente que la cosa ha ido más por lo institucional y lo ideológico que por los caminos del amor. ¿Siente usted lo mismo?
RESPUESTA: No es fácil dar un juicio. Era necesaria la actualización teológica, como la institucional. Pero si fuese cierto que con todo ello no hemos avanzado por los caminos del amor, hemos avanzado muy poco. Dios es amor. Revelamos y anunciamos a Dios cuando lo expresamos en el amor. Él se nos reveló en el amor de la cruz y estamos llamados a manifestarlo a los hombres en la cruz del amor.

32.- No quisiera terminar sin preguntarle algo. Hoy todos sentimos un cierto rechazo hacia la Iglesia, hacia Dios. Hoy los cristianos no estamos precisamente de moda. ¿No será que realmente no nos amamos de verdad ni revelamos el verdadero amor?
RESPUESTA: Pues yo dejaría tu pregunta como una pregunta para todos. Cada uno tiene que darle su respuesta. De todos modos, no lograremos atraer el corazón de los hombres recordándoles la ley. En cambio, el corazón del hombre no podrá resistirse al amor. Anunciemos el amor y posiblemente no estemos de moda, pero ciertamente seremos interesantes en la vida.

DESPEDIDA: Amigos de todos los domingos, ¿se os conoce en el barrio porque amáis a los demás? ¿Se nos conoce a los cristianos porque amamos hoy a los hombres como Dios los ama? Que el amor del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo llenen nuestros corazones y nuestras vidas.

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