Hoja Parroquial

Domingo 33 – A | Saber invertir

Domingo 15 de noviembre del 2020

La vida es invertir

inversiones que valen la pena

La vida es la mejor inversión. En la vida lo mejor no es conservar, sino invertir. Tu experiencia te lo dice: hasta que te jubilaste fuiste haciendo tus pequeñas reservas. Vivías de tu sueldo y aún así ibas aumentando tus fondos. Pero, una vez que te jubilaste, comenzaste a utilizar tus reservas. Sacabas, pero no metías. Cada vez más el depósito se iba mermando.

La parábola de los talentos nos viene a decir algo fundamental: la fe, la gracia, el Evangelio, el Reino, son dones que Dios nos ha regalado, pero no para que los conservemos, sino para que los hagamos fructificar. Es preciso negociarlos, invertirlos.

Ya sabemos. Invertir en la Bolsa siempre será un riesgo. Hoy sube y mañana baja. Hoy ganas y mañana pierdes. Jesús prefiere que corramos el riesgo de perder, a no la tranquilidad de enterrar en tierra nuestros dones y conservarlos enteritos.

La fe se nos da a nosotros, pero para que la compartamos con los demás. La gracia se nos da personalmente a cada uno, pero para que nos comprometamos con los demás. El Evangelio se nos da como Buena Noticia para nosotros, pero para que lo compartamos también con los demás.

Los cobardes prefieren quedarse ellos con sus dones bien guardaditos a compartirlos. Tienen miedo de que al compartirlos se les puedan disminuir. Los dones de Dios no disminuyen dándolos y compartiéndolos, sino guardándolos, porque les impedimos crecer.

Los valientes, los generosos, son conscientes de los dones recibidos, y comienzan a ofrecerlos también a los otros. Una fe que se comparte, es una fe más arraigada. El Evangelio que anunciamos, es el Evangelio que más raíces echa en nuestro corazón.

No es suficiente ser bueno, es preciso trabajar para ayudar a que también los demás lo sean. No es suficiente ser santo. El santo quiere que todos sean santos.

Dios no nos ha dado el Evangelio para servicio de nuestro egoísmo, sino para convertirlo en semilla que sembramos dondequiera que estemos.

Jesús alaba y premia el riesgo, pero condena el miedo. Alaba al que negocia sus bienes y condena al que sencillamente los “conserva”. ¿Qué responder cuando se nos pregunte: y qué has hecho con mi Evangelio? ¿Se lo devolveremos bien encuadernadito o le diremos que ya no lo tenemos porque se lo hemos dado a los hermanos?

Actitudes que definen

actitudes de vida

Mientras unos miran atrás, otros miran hacia delante.
Mientras unos conservan lo que han recibido, otros lo hacen fructificar.
Mientras unos entierran sus dones, otros los ponen en acción.
Mientras unos se contentan con lo que son, otros aspiran siempre a más.
Mientras unos recuerdan, otros crean lo nuevo.
Mientras unos se quedan en el pasado, otros crean el futuro.
Mientras unos repiten lo de siempre, otros recrean en el Espíritu.
Mientras unos duermen en el ayer, otros sueñan en el mañana.
Mientras unos tienen miedo a lo nuevo, otros dan nueva vida a lo viejo.
Mientras unos guardan, otros se arriesgan.
Mientras unos dicen “siempre fue así”, otros dicen “puede ser de otra manera”.
Mientras unos sólo tienen memoria, otros tienen creatividad.
Mientras unos viven sentados, otros viven caminando.
Mientras unos no tienen nada que hacer, a otros les sobra trabajo.
Mientras unos repiten lo que han pensado los demás, otros siguen pensando con su cabeza.

Como ves, nuestras actitudes nos definen.
Hasta el mismo Jesús nos mandó actualizar lo que Él hizo en la Ultima Cena:
“Haced esto en memoria mía”.
No se trata de repetir, sino actualizar hoy el acontecimiento pascual de Jesús.
Hacemos lo mismo, pero de un modo distinto. El modo sacramental.

Vuelve a empezar

volver a empezar

Aunque sientas el cansancio.
Aunque el triunfo se aleje.
Aunque el error te lastime.

Vuelve a empezar.
Aunque el negocio se quiebre.
Aunque una traición te hiera.
Aunque una ilusión se apague.

Vuelve a empezar.
Aunque el dolor te arda en el cuerpo.
Aunque ignoren tu esfuerzo.
Aunque la ingratitud sea tu paga.
Aunque la incomprensión sea tu recompensa.

Vuelve a empezar.
Aunque tus amigos te abandonen.
Aunque los demás te den la espalda.
Aunque hoy “no hayas pescado nada”.

¡Tú vuelve a empezar!
Dios siempre seguirá contigo.
Además: “El Espíritu Santo
Es la fuerza de Dios,
Que obra siempre en nuestras vidas”.(Copiservicio modificado)

Consejos válidos

comienzo hoy lo siguiente

No dejes para mañana lo que puedes haces hacer hoy.
No gastes el dinero antes de haberlo ganado.
No compres nada inútil por el hecho de que está barato.
No pidas ayuda para lo que puedas hacer tú solo.

La vanidad y el orgullo salen siempre más caros que la humildad.
Las cosas hay que comenzarlas siempre desde el principio.

Evita los problemas que sólo están en tu cabeza.
Evita la palabra que puede herir al otro.
Evita el silencio que es castigo del otro.
Evita correr, cuando sólo puedes andar.

No pierdas en el Bingo, lo que se necesita en casa.
No bebas porque los demás también beben.
No hagas las cosas porque los demás también las hacen.
No salgas porque todos salen.
No te drogues porque los demás se drogan.
No mientas porque todos mienten.
No engañes porque todos engañan.
No murmures, aunque sea verdad.

Preferible equivocarte hablando bien de los demás.
Que acertar hablando mal de ellos.
Ya ves, para que la vida sea grande,
No se necesitan grandes cosas.
Las sencillas también la hacen grande.
Las cosas grandes no siempre están a tu alcance.
Las pequeñas cosas siempre son posibles para ti.

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